Las cunas convertibles, un lugar dónde crecer

Seguro que muchas estáis valorando si comprar una cuna convertible, una cuna normal o directamente esperar a que el bebé crezca. Dudáis porque queréis lo mejor para vuestro bebé pero sin malgastar dinero. Habrá muchas opiniones y experiencias distintas, por eso os invitamos a participar al debate: ¿cuna, cuna convertible o colecho? Es verdad que hay un montón de posibilidades y todas ellas distintas según las prioridades de cada familia. Hoy os vamos a explicar por qué elegir una cuna convertible para el nuevo miembro de la familia.   Una cuna convertible es una inversión de futuro. Va mucho más allá de verla como un mueble más de poco recorrido. Una cuna convertible se convertirá en la habitación de tu bebé durante años     Hay muchas posibilidades distintas, pero la mayoría, durante los primeros años se utiliza como cuna normal. Las hay para colchón de 120x60 o de 140x70, puedes elegir la que mejor se adapte a tus necesidades, tanto en medidas, como en colores y demás. ¿Y por qué una cuna convertible? Porqué nos da un montón de posibilidades que a largo plazo seguro que agradecemos.     Es normal que durante los primeros meses el bebé se quede en vuestra habitación, incluso que duerma en la misma cama. Ya sea porque le damos pecho o porque simplemente, con lo pequeñito que es, necesita el contacto de sus padres. Pero a la larga, necesitará una cuna dónde acomodarse, acostumbrarse y dormir tranquilamente, ya sea con 4 meses o con 2 años.     Hay muchos tipos de cunas convertibles disponibles. Desde cunas que solo se transforman a una camita, como la que podéis ver en las fotos anteriores, hasta cunas que tienen dos fases de conversión, como la que os mostramos a continuación:     Primero es una cuna de 140x70 con cajones. El bebé puede dormir en la cuna tranquilamente, con su espacio vital, y tú, puedes utilizar todos los rincones de la cuna para guardar sus cosas. La primera fase consiste en transformarse en una cama de 140x70, a un escritorio con dos cajones y unas estanterías. Tanto el escritorio como la cama son bajos. La cama dispone de un quitamiedos para su seguridad que podréis quitar cuando queráis.     La segunda fase consiste en la transformación a una cama para colchón de 190x90. Como podéis ver, se quitan los dos cubos de la derecha de la cama y se introducen en el escritorio, que también crece. Además, uno de ellos se transforma a un módulo con ruedas.     ¿No os parece una inversión de futuro con dos fases genial? ¿Vosotras sois de cuna convertible, cuna normal de que duerma en vuestra cama? ¡Cuéntanos!