Consejos al Consumidor
  • Cuando hablamos de mobiliario infantil y juvenil, tenemos que tener muy en cuenta el entorno y espacio, y la adaptación de este mobiliario a espacios pequeños, que es el caso de muchas viviendas al día de hoy, para proyectar entornos libres. En 1974 R.H. Smith ya advertía que los espacios más amplios favorecen una mayor actividad motriz en los niños, también la correcta disposición de elementos dentro del entorno infantil, activan conductas creativas, contacto físico y comunicación verbal.
  • Materiales. Buscar siempre muebles que estén homologados por la CEE, no solo nos garantiza la calidad, mayor duración y resistencia al deterioro, también evitamos preocupaciones innecesarias, al desconocer de que materiales han sido fabricados, y evitar así accidentes, reacciones adversas o enfermedades alérgicas que estos pueden causar a nuestros hijos.
  • El buen grosor del mueble nos garantiza mayor duración y resistencia al deterioro del mismo. Recordamos que hablamos de mueble infantil y juvenil , por tanto esta expuesto a las travesuras de nuestros pequeños.
  • Bases bien construidas, son sinónimo de robustez y estabilidad, se evitan accidentes o derrumbes innecesarios.
  • El precio es importante a la hora de comprar un armario, pero también son las medidas, que inciden en la mayor o menor capacidad de almacenaje. Así como su interior, no es igual que venga ya con cajoneras y baldas integradas que venga vacío. ¡Cuidado! a veces el precio engaña.
  • Respeto con el entorno. Buscar siempre muebles que mantengan un compromiso fiel con el medio ambiente, que sean respetuosos con el mismo, y que tanto en su concepción como en su creación, lleven distintivos que así lo certifiquen.
  • Responsabilidad social. Es importante que aseguremos entre todos que los bienes de uso tengan una trazabilidad que sea responsable socialmente.